
¿Es intuición o ansiedad? Es una pregunta que muchas personas se hacen, especialmente cuando los pensamientos se sienten intensos o confusos. Nuestra mente no para de hablar durante todo el día, procesando constantemente decisiones, posibilidades y resultados imaginados. Cuando ese ruido mental aumenta, puede resultar difícil distinguir qué es una guía interna genuina y qué está impulsado por la ansiedad.
Conoces esos momentos. Estás convencida. Te está volviendo loca. Estás segura de que va a pasar y necesitas encontrar pruebas que respalden tu teoría.
Crees que es tu intuición y que deberías seguir tu corazonada.
¿Pero estás segura de que no es solo tu ansiedad?
La ansiedad puede ser una barrera para la intuición. A muchas personas con ansiedad les cuesta tomar decisiones, confiar en sí mismas y reconocer sus propios instintos. Actúan por impulso y, en general, desde el miedo — y no puedes escuchar tu intuición si estás guiada por el miedo.
Según el Oxford Dictionary, estas son las definiciones de intuición y ansiedad.
Intuición — “la capacidad de entender algo de forma instintiva, sin necesidad de razonamiento consciente.”
Ansiedad — “un sentimiento de preocupación, nerviosismo o inquietud ante algo con un resultado incierto.”
¿Sigues confundida?
Si te cuesta diferenciar entre intuición y ansiedad, he creado un cuaderno de trabajo estructurado para ayudarte a identificar desencadenantes, regular tus respuestas emocionales y construir claridad paso a paso. Echa un vistazo a la versión en inglés AQUÍ y la versión en español AQUÍ
Seguimos con cinco diferencias que te ayudarán a aprender a confiar mejor en ti misma y en las situaciones, y a dejar de sentirte constantemente insegura.
1. ¿Sientes alguna emoción?
La intuición está libre de emoción. Va acompañada de una sensación de calma y te sientes distanciada del problema o de la persona. A menudo se describe como “un saber” y se siente tranquilizadora, incluso interesante, como la opción correcta a seguir. La intuición suele ser fácil de explicar a otras personas, aunque muchas veces no sientas la necesidad de hacerlo.
La ansiedad, en cambio, está impulsada por el miedo. Quizá te preocupas por algo que podría pasar en el futuro y te obsesionas, empezando a analizarlo todo en exceso. No hay nada calmante ni tranquilizador en la ansiedad; solo una mezcla abrumadora de pensamientos y emociones.
2. ¿Esta sensación está relacionada con el pasado, el presente o el futuro?
La intuición siempre se experimenta en el momento presente. Los pensamientos intuitivos se centran en el aquí y ahora, y suelen sentirse neutros y tranquilos. Es una experiencia muy consciente y presente.
Los pensamientos ansiosos se relacionan con el pasado y el futuro, y van acompañados de una sensación de temor y nerviosismo. La ansiedad suele operar a través de emociones y experiencias pasadas, y exige mucha atención. Normalmente, tus pensamientos se centran tanto en cómo protegerte de una FUTURE amenaza (sea percibida o real) que te adelantas a ti misma imaginando distintos escenarios catastróficos.
Para mantenerte conectada con tu intuición, practica la atención plena y la meditación, y aprende a permanecer en el momento presente.
3. ¿De dónde viene esta sensación?
Algunos creen que la intuición proviene de algo superior, de Dios o del Universo. Es un nivel más elevado de conciencia y una capacidad para percibir energías. Es nuestra habilidad de saber algo sin necesidad de razonarlo. Nuestra alma “simplemente lo sabe”.
Pero cuando la sensación viene del miedo y la preocupación, y está llena de incertidumbre, dudas y preguntas, eso es ansiedad. La ansiedad es una respuesta aprendida basada en experiencias de miedo. Estos pensamientos ansiosos vienen de ti, no de una energía superior. Cuando notes que estas sensaciones provienen de la ansiedad, quédate con ellas, calma tu mente y luego observa cómo te sientes.
4. ¿Cuáles son tus síntomas físicos?
La ansiedad es caótica y desagradable. También viene acompañada de una variedad de síntomas físicos que pueden variar en cada persona. Los más comunes son opresión en el pecho, inquietud, ritmo cardíaco acelerado y la sensación de tener algo atascado en la garganta. Estas sensaciones suelen sentirse en la parte superior del cuerpo.
La intuición, en cambio, es muy sutil. La sensación suele sentirse en el abdomen o en la parte baja del cuerpo y es una sensación calmante. No provoca el caos de la ansiedad. Es casi liberadora.
Aprender a distinguir entre la ansiedad y la intuición es un reto. Con la práctica, se vuelve más fácil y puedes empezar a confiar en tus decisiones y en tu intuición.
Hay una frase poderosa que puede ayudarte a recordar cómo diferenciar entre ambas:
La ansiedad grita, la intuición susurra.
Permite que los pensamientos y las reacciones incómodas se calmen, y date espacio para la quietud; solo entonces podrás empezar a desenredar la ansiedad de tus pensamientos y diferenciarla de tu intuición.
Confía en ti misma — y en tu intuición.
Gracias por leer. Espero que este artículo te haya ayudado a sentirte más segura y empoderada. Aprender a diferenciar entre la intuición y la ansiedad requiere práctica.
Si este artículo ha resonado contigo y quieres una forma más estructurada de entender y gestionar tu ansiedad, puedes explorar el cuaderno de trabajo “Controlando mi ansiedad” AQUÍ in English y AQUÍ en español
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Puedes unirte aquí si quieres. — Louise 🙂

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